POESIAS Y ROMANCES

LOS CUENTOS DE FEDERICA
RELATOS CORTOS
POESIAS Y ROMANCES
A MIS AMIGOS DE TRIVIALNET
A MI HIJA
MI ABUELA

Siempre la recuerdo y en mi cabeza siempre suena
esa butaca como el tic tac de un reloj en mi mente
el ruido o quizás suave chirrido de aquella madera,
sin cansarse nunca de vernos alli jugando desde su sitio
allí cosiendo y remendando estaba mi abuela.
Unas meriendas perfectas, chocolate metido en el pan,
pero poco, siempre controlando su fresquera
acostumbrada a un gran ahorro en la casa
como si aún estuviésemos en la guerra
la pobre lo pasaría mal en aquellos tiempos
y la costumbre siempre la llevaba ella.
Todavía siempre me acuerdo de las palabras:
¡Venga mis niños, vamos a la tarea!
y nos ponía a los tres nietos muy rectos
sentados alrededor de una mesa:
hoy tocan............los ríos de España,
¡venga todos a repasar con la abuela!
Y lo gracioso, lo hacíamos cantando,
ella dirige, nosotros cantamos lo que ella quiera:
”el Ebro nace en Reinosa , y desemboca en Tortosa...”
sus lecciones, eran geniales, así cualquiera se entera
de la historia, geografía, las tablas, las ciencias .....
¡todo para ella importaba, que mis niños todo aprendan!.
Algunas veces sentada en su trono de madera, me llamaba,
y me sentaba en su falda y era para que yo con ella viera
todas sus fotos antiguas, era una caja amarilla,
con un rótulo grande dorado: polvorones de Antequera,
ni Pandora, ni nadie tenía tan grandes tesoros metidos
en aquella mágica, grande......era la historia de mi abuela.
entre las fotos, las suyas, encuentra la más bonita:
Su boda:¡ay tu abuelo que gran hombre que era!
Y entre sollozos ella contaba grandes historias
como si el más importante hombre fuera.
Otra cosa que mi abuela grande tenía;
su armario, ¡que de tesoros guardaba!, colocaditos como en hilera
y el olor que estaba de moda: Tabú; el perfume de la época
entremezclado con ese olor a barniz viejo y antigua madera.
parece que el nombre del perfume de esta mujer
con ese armario introducido estuviera,
ya que era intocable, inaccesible para nosotros
y siempre será el misterioso armario de la abuela.
Recuerdo también aquellos domingos
de paseo, por las calles de aquella aldea
saludando a los vecinos, que salían a la puerta:
¡Buenos días doña Rosa!, ya están grandes los chiquillos!
y mi abuela con su risa, se le veía muy contenta.
Al llegar a la casa, a la cocina para sus nietos,
y en el jardín ya se olía a esa comida casera
que si gurullos, que si cocido, que rico que estaba todo,
con amor, siempre cualquier cosa llena
Y en la sobremesa me acuerdo de su gran voz
que nos cantaba aquellas magníficas zarzuelas
y mirábamos embobados a la voz que nos cantaba
antes de irnos los tres a dormir la siesta.
Todo son muchos recuerdos
De la mujer más grande MI ABUELA

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POR UNA MEADA ............UN MUNDO

Los hechos que a continuación relato,
son la pura realidad;
un muchacho en una quedada,
no pudo la meada aguantar
y casi de madrugada divisó un árbol dónde mear.
El chaval presto se puso,
porque no aguantaba más,
pero el gustazo pronto se le iba a cortar,
como se le cortó la meada
cuando vio aquél coche parar.
-¡Oh Dios mío!, ¡me pillaron!,
¿ahora que les voy a contar?-
-¡Alto a la policía!
¿Acaso es usted un animal?-
-Perdone usted, caballero,
este árbol necesitaba regar,
estaba el pobre pachucho
y líquido necesitaba tragar-
-¡Menos coña, insensato!,
o una multa le haré pagar!
Que sólo los perros levantan la pata,
Y a los árboles van a miccionar-
-¡Pues vaya una gracia buen hombre
que ventajas tiene ese animal,
que al hombre no se le deja,
ese gustazo saldar!-

Y la moraleja siempre queda,
en un papel por reflejar:
que la vida de los perros
siempre hemos de envidiar
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CINCO BELLOTAS

Las campanas a muerto tocaron.
al pueblo llegaba la actriz,
todos reunidos en casa
del alcalde de Castril.
Faroles soplaban con fuerza
y por la calle alta se vio venir
un niño con una cometa
y salió el inquisidor viril.

Estatua antigua que arde,
por felonía de su amo sutil .
Le clavó dentro del cuello
cuchillo cual bisturí.

El cerdo se retorcía en saltos,
el aullido salió por fin.
Baño con sangre enemiga
Se deshace en color carmesí.

Pero eran cinco puñales
y tuvo que sucumbir.
El primero el atractivo
castración con agua gris,
el palafrenero cretino
amoladora como de marfil,
su primo el bético miraba
pasividad le recorría sin fin.
Eduardo lo agarraba
consecuente con su latir.
Y el ya español, moreno de luna,
antiguo inmigrante de por allí
del color del ébano parece
y blindaje especial varonil
cortole la lengua en trozos
y en esto llegó el alguacil.
La piel luego le arrancaron
sin anestesia, yo pensaba morir.

Calidoscopio genealógico,
ungulados con pedigrí.
Y era su cumpleaños,
dos años cumplió por fin,
sin llegar a la vejez
ni descendientes dejó en su vivir
y añoranza de la cerda
que lo tuvo que parir.

Gritos como si fueran llantos
en el corral andalusí.
Estandarte: cinco bellotas,
en la carnicería lo pusieron así,
un mausoleo de corrales,
teatro que demuestra así
pasional terapia de grupo,
y medallones de Castril,
y ese burujo amasado
de huesos, carne y hasta maiz
-¡Ay que divino manjar,
digno de una Emperatriz!

En el corral ya se oía
al dueño otra vez decir:
¡ acuérdate de la Virgen
porque te vas a morir!.

Y este romance pretende
encender un pequeño candil,
por su vida que es muy corta
en la piara donde suelen vivir.

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LA APRENDIZ DE BRUJA

Sabado por la noche,
la luna bien llena que está.
Doce mujeres que suben
hacia la loma corriendo van.
La noche del aquelarre
aquí va a dar lugar,
la más vieja con su caldero,
la mandrágora presente está
Ojos alucinados
de las más jóvenes, que están
mirando hacia la abuela
como no para de orar.
Los cantos son malvados
y beben de eso sin parar,
están esperando a alguien,
su Dios pronto llegará.
Mientras, las serpientes
rodeándolas están,
cabras, fieras y lagartos
ven sus mentes rellenar.
A lo lejos se oye un trote,
todas pendiente están
a la vieja que lo anuncie
y las hace levantar

-¡Mirad ese buen caballero
ese es nuestro satán!
Tu, Clara como más joven
le vas a ir a buscar
que como doncella que eres
él contento si estará.
¡Corre rauda buena Clara
y con un grito hazlo llamar!

-¡Buenas noches caballero!
su fiel esclava lo vino a buscar

Y lo bajo del caballo
y como a un rey lo vino a adorar.
Detrás de unas zarzas verdes
entre juncos y olivar,
esta doncella hermosa
la niñez le hizo quitar.
La doncella lloraba
del daño que no tenía par.
Mientras tanto el caballero
a la vieja fue a buscar
y saco de su bolsillo
su dinero para pagar
el favor que le habia hecho
por una joven abusar.
La vieja contaba monedas,
la niña con llanto está

-¿Que haces insensata?
Agradecida debes posar,
que el Señor te ha convertido
en una como nosotras más

A la mañana siguiente
ruiseñores cantando están
en la ventana de clara
y que le han hecho despertar,
pero de pronto se asusta,
porque oye cabalgar.
Uno era el caballero,
en los otros tres verdugos van.
Prendieron en su puerta una hoguera
porque la iban a quemar.
Su madre desconsolada
no sabía que pensar.
Su padre con la pistola
no dejaba de apuntar.

-Una bruja hay viviendo
en este sencillo hogar
que anoche me robó el dinero
y unas pócimas me hizo tomar.
Si no baja ahora mismo
La casa entera arderá.

Clara bajó despacio,
lágrimas caían como un mar
y sus ojos vivos verdes
sólo odio veía entrar.
Agarraronla a un gran palo
El que iban a quemar
No se oyó más que silencio
Y el crujido de un ramal
dónde se escondía la vieja
que miraba ya sin más
la muerte de una inocente
que le hizo a ella ganar.
Mientras se quemaba Clara
un angel la vino a buscar
por su pura y triste inocencia
que la llegó hasta matar



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La artimaña

Una primavera atroz, muerte se apresura
por las más hondas venas derramada,
fresco hontanar, y furia desvelada,
que a extenuante pasmo sin cordura.
Oh, qué acechar, qué hervir, oh qué premura
de hallar, en la estación clausurada,
la llaga roja de Atocha helada,
y su cura más dulce, en la locura.
Monstruo fugaz, espanto en la vida,
rayo sin luz,¡oh tú!, que votas de primera
la alimaña feroz, mi arcángel fuerte.
¿Hacia qué hondón sombrío me convida,
desplegada y astral, la cartelera?
¡Voten, voten, principio de la muerte!
No sé. Sólo me llega, en el venero
de los medios, la lóbrega noticia
a dos oídos necios una caricia
de un mundo en mies, de un tal Zapatero.
¿Eres limpio cristal, o ventisquero
destructor? No, no sé... De esta delicia,
yo sólo sé su cósmica avaricia,
el sideral latir que yo no quiero.
Yo no sé si eres muerte o eres vida,
si toco rosa a la gaviota que estrella,
si la gente grita fuera en vano.
junto a gente con alguna piedra herida,
sólo sé que la tarde es ancha y bella,
y ¡viva España!, que el grito es sano.